Siglo XXI – 8M 2022 por Myrtha Schalom

Myrtha Schalom, porteña, escritora, guionista, dramaturga, que ha recibido distinciones nacionales e internacionales. Es autora de La Polaca, sobre la vida de Raquel Liberman, inmigrante polaca judía que en 1930 denunció ante la Justicia a la red de trata Zwi Migdal, .y La sangre que corre, una novela que a partir de la historia de una mujer y su vínculo con Justo Suárez, construye una metáfora de la violencia en Argentina.

MUJERES, hemos recorrido tiempos donde nos han silenciado. La invisibilidad de las acciones de mujeres en la vida pública durante siglos, me impulsa a iluminar la desmemoria colectiva.

Los varones, con flores y felicitaciones “celebran” el 8 de Marzo DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER pero, ¿las mujeres, celebramos?

En Febrero de 1908, mujeres socialistas celebran en un teatro de Chicago el Woman’s Day, reivindicando el derecho al voto y manifestándose contra la esclavitud sexual. El 8 de marzo de ese año, se desata el dramático suceso al incendiarse la fábrica Cotton de Nueva York, Estados Unidos. Allí mueren 129 obreras al declararse en huelga y mantenerse en su lugar de trabajo. Ése y otros trágicos acontecimientos recorren la historia de trabajadoras por la lucha sindical en el mundo entero.

En el marco del II Encuentro Internacional de Mujeres Socialistas de los días 26 y 27 de agosto de 1910 en Copenhague (Dinamarca) más de 100 delegadas de 17 países asistieron. Sus objetivos: fortalecer la coordinación para el avance de la igualdad de género en defensa de sus derechos.

“Queremos pan y también rosas”, o “pan y rosas” es un eslogan político. Se originó a partir de un discurso de la activista por el sufragio femenino Helen Todd; una línea en ese discurso sobre “pan para todos, y rosas también” inspirada en el poema “Bread and Roses” de James. La frase se asocia comúnmente con la exitosa huelga textil en Lawrence, Massachusetts, entre enero y marzo de 1912, recordada como la “huelga del Pan y las Rosas”. Por lo tanto el 8M fue en su genealogía, una propuesta clasista, ligada a las reivindicaciones laborales que en el inicio de siglo XX conformaban el punto de partida de las huelgas obreras.

¿Y por qué luchamos las mujeres en este Siglo XXI?

Cito: Declaración de Phumzile Mlambo-Ngcuka, Directora Ejecutiva de ONU Mujeres el 6 de abril de 2020. “En este momento en el que 90 países están en situación de confinamiento, 4000 millones de personas se refugian en casa ante el contagio mundial del COVID-19. Se trata de una medida de protección, pero conlleva otro peligro mortal. Vemos cómo aumenta otra pandemia en la sombra: la violencia contra las mujeres. A medida que los países informan sobre la infección y el confinamiento, cada vez son más las líneas de atención y los refugios para la violencia doméstica de todo el mundo que notifican un incremento de llamadas en busca de ayuda. En Argentina, Canadá, Francia, Alemania, España, Reino Unido y los Estados Unidos, las autoridades gubernamentales, las personas que defienden los derechos de las mujeres y aliados de la sociedad civil han señalado un aumento de las denuncias de violencia doméstica durante la crisis y mayor necesidad de protección de emergencia. Cada 8 de Marzo volvemos a reclamar por seguridad, justicia y prevención contra los femicidios y la explotación sexual. Ambos delitos de lesa humanidad que cercenan vidas del 51% de la población mundial.Entonces, les pregunto qué nos está pasando como sociedad que seguimos naturalizando y no reaccionamos ante el aumento de la prostitución en adolescentes y niñas, considerándola TRABAJO?

¿CÓMO SE PUEDE COMBATIR EL FLAGELO?

Cumplir con la ley nacional de Educación Sexual Integral en las escuelas públicas y privadas en todo el país. Aplicarla desde la infancia con profesionales idóneos y con el lenguaje apropiado para cada edad. Aceptar el vocabulario que usan los adolescentes para acercarse y crear comodidad, confianza. Hacer reuniones con las familias para concientizar que la prevención. Es el primer paso para evitar en adolescentes -: producto de la ignorancia- embarazos, sífilis, sida, noviazgos violentos etc, Exigir a las instituciones educativas llevar adelante denuncias cuando las docentes perciben violencia intrafamiliar de alguna alumna o alumno. Realizar talleres con el alumnado sobre la perspectiva de géneros.

NO miremos para otro lado ante las desigualdades existentes y sobre las nuevas formas de reproducción del machismo.

Lo que sí tengo claro hoy: Es que el VARÓN, le teme a la MUJER SIN MIEDO, ELLOS EMPLEAN LA VIOLENCIA. NOSOTRAS, ELEGIMOS LA PALABRA. ¿Hasta cuándo, seguiremos contando femicidios…?

La literatura es palabra en acción. La palabra nos expresa, nos comunica, educa y sana. Es memoria y creatividad. Uso la literatura, como herramienta para sensibilizar.

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