Avanza la causa de Barrio Naón en defensa de su calidad de vida
Vecinas y vecinos de Barrio Naón, organizados con la consigna “No a las Torres”, informan los avances de su lucha en contra de la construcción de edificios en altura, que afectan la calidad de vida, el paisaje y la identidad de este sector de Mataderos, caracterizado por su valor ambiental y paisajístico, con presencia de viviendas tipo chalet y jardines que materializan una forma de vida barrial.
La vía judicial fue una de las instancias elegidas para llevar adelante su reclamo. La Jueza subrogante, Dra. Natalia Tanno, del Juzgado de Primera Instancia en lo Contencioso Administrativo, dio lugar al amparo presentado por vecinos y vecinas para frenar la construcción del edificio en Ercilla7653. Pero el amparo fue apelado y quedó en revisión.
Ahora la Fiscalía de la Cámara de Apelaciones falló a su favor, respaldando sus planteos sobre el impacto urbano que generaría esta obra. Además, la Defensoría del Pueblo de la Ciudad se presentó en la causa como Amicus Curiae, planteando distintos aspectos que considera irregulares o cuestionables del proyecto, acompañando así el reclamo de los vecinos.
El martes 10 de marzo se realizó la audiencia ante la Cámara de Apelaciones, donde los jueces “escucharon atentamente los argumentos de todas las partes, incluyendo el planteo de los vecinos”. Durante la audiencia, la empresa y el GCBA sostuvieron su postura técnica y legal, afirmando que el proyecto estaría permitido por la normativa vigente. Los vecinos, por su parte, explicaron por qué la construcción de edificios de 15 pisos en un barrio históricamente conformado por casas bajas genera un impacto urbano evidente y plantearon que “justamente por ese impacto, la obra debería ser considerada de “relevante efecto”, tal como lo contemplan los principios de la Constitución de la Ciudad cuando una intervención puede alterar significativamente el entorno urbano”.
Destacaron, además “que la catalogación urbanística resulta cuestionable, ya que en 2018 se redujeron las alturas permitidas en calles como Ercilla y Saladillo, pero dos predios del barrio quedaron con alturas de Corredor Alto, lo que evidencia una situación que prioriza el interés inmobiliario por sobre el de los vecinos que vivimos en el barrio”.
También explican que aunque durante la audiencia, representantes de la empresa manifestaron sentirse agraviados e hicieron referencia a supuestos hechos de vandalismo y agravios hacia su arquitecto, señalando que evaluarían realizar denuncias, los vecinos mantuvieron una actitud respetuosa, sin responder a provocaciones y sosteniendo su reclamo exclusivamente dentro de los canales institucionales y judiciales.
“Para nosotros, este proceso no se trata de confrontar con nadie, sino de defender el carácter, la identidad y la escala de nuestro barrio. Seguimos comprometidos con este proceso y agradecemos profundamente a todos los vecinos que acompañan y participan con responsabilidad en la defensa de nuestro barrio”, reafirman.